La palabra “trade-off” en español: donde el protagonista da innumerables vueltas y piruetas y atraviesa incontables peripecias para concluir que otra traductora consiguió una mejor solución que la suya


En mi penúltima entrada de este blog (es uno de los anglicismos cuya aceptación generalizada lamento; “bitácora” me suena tan “Capitán Kirk”), traduje al español la versión de Yoram Bauman de los diez principios de Mankiw. Pensé que sería un ejercicio de traducción ligero y divertido. Apenas me adentré en el primer minuto del vídeo, me encontraba en un laberinto de terminología que a la vez me era familiar y un desafío relativamente difícil. Y recordé de nuevo (como si falta hiciera) que la traducción es un trabajo arduo.

¿Cómo se traduce la palabra “trade-off”? Es tan cotidiana y tan básica. Y además tan esencial en los textos de economía. Los mismos economistas no tienen una opción establecida. Enfrentados a la tarea de traducir la palabra “trade-off”, los profesores reprueban la materia de traducción.

Por ejemplo, el anglicismo puro y duro:

Principio 1: Las personas enfrentan tradeoffs (
http://www.joseviteri.com/2009/03/diez-principios-basicos-de-economia.html
)

Y de allí en adelante la cosa va de capa caída.

La palabra es engañosa debido a su aspecto relativamente inocente. Parece un sinónimo de “canje” o “intercambio”, pero con un pequeño rizo que hace toda la diferencia.

Veamos las definiciones en los diccionarios monolingües fácilmente accesibles online:

Merriam-Webster:

1: a balancing of factors all of which are not attainable at the same timeeducation versus experience trade–off which governs personnel practices — H. S. White>

2: a giving up of one thing in return for another : exchange

Oxford:

trade-off(trade-off)

noun

a balance achieved between two desirable but incompatible features; a compromise:a trade-off between objectivity and relevance

Webster’s New World College Dictionary:

trade·-off (trād′ôf′)

noun

an exchange; esp., a giving up of one benefit, advantage, etc. in order to gain another regarded as more desirable

Las tres definiciones varían ligeramente, pero bastan para demostrar que se trata de un tipo de intercambio con características muy específicas: se trata de uno en el que se intercambia algo a lo que yo le asigno valor por algo que valoro más. Ergo, el trade-off siempre implica un sacrificio parcial. Si soy agricultor y cultivo maíz, no quiero quedarme con la cosecha porque no tengo ninguna utilidad para tanto maíz. En este caso, cuando vendo el maíz al distribuidor, no hay trade-off porque mi canje del maíz no implica ningún sacrificio para mí. Creo que la segunda definición es la más fina: “un equilibrio logrado entre dos características deseables pero incompatibles”.

Es un principio económico cimero porque se relaciona íntimamente con otro concepto fundamental: la escasez. Las decisiones descritas como trade-offs son altamente significativas porque representan la forma en que los seres humanos organizan sus vidas frente al problema de la escasez, es decir, la permanente carencia de suficientes medios para satisfacer todos nuestros deseos.

Ya hemos establecido que se trata de un concepto complejo, pero ¿cómo se traduce? Conscientes de lo importante que es la palabra, Alcaraz y Hughes proporcionan una serie larga de opciones, pero la longitud misma de la serie nos indica que se trata de un término importante que no tiene ninguna opción castellana establecida:

trade-off2 (descontar parte del valor al hacer un intercambio, compensar una cosa con otra, renunciar a parte del valor a cambio de alguna compensación; hacer concesiones mutuas, transigir, llegar a una transacción; alternativa, relación, correspondencia, concesión mutua, compromiso, aceptación mutua de ciertas pérdidas, ponderación, equilibrio, compensación ◊ The trade-off between speed and efficiency) [p. 679]

¡Menuda riqueza de opciones! ¡Mi copa está rebosando! El problema es que cuando un traductor afronta semejante cornucopia de opciones para un término desconocido o complejo, se le hace un pequeño nudo en el estómago. El tiempo apremia, hay que insertar algo en el hueco de “trade-off” y faltan 3.000 palabrejas por entregar antes de la medianoche. ¿Qué hacer? El instinto animal aconseja hacer una frenética cabalgata bibliográfica por tantas fuentes impresas y online para ver si mediante el crowdsourcing de diccionarios se da con una opción válida.

Para brindar una pequeña muestra de lo que cae cuando abrimos el armario donde se guardan los trastes.

Las opciones van desde lo aproximativo pero inútil…

trade-off… equilibrio, armonía

Diccionario Bilingüe Cambridge Spanish-English Paperback

…hasta lo simplemente inutilizable e incorrecto:

Trade off (unemployment inflation) Relación inversa entre el paro y la inflación

Trade off between factors Sustitución entre trabajo y capital

Como pueden ver quienes consulten mi post sobre Mankiw y Bauman, opté por una explicación alargada del concepto. Trade-off lo traduje como “decisión donde una opción excluye a otra”. No saqué esta alternativa de ninguna de las fuentes. En esta pesquisa, fue más importante la consulta de los diccionarios monolingües y creo que esto es típico de mi modus operandi como traductor financiero: los diccionarios bilingües son una ayuda a la memoria, pero mis lugartenientes más fieles y útiles son las fuentes monolingües.

Ahora bien, ¿es correcta mi versión? Justamente escribo esto porque hoy me vino a la mente una mejor opción: “disyuntiva”. Pensé que caía como anillo al dedo, porque a mi modo de ver una disyuntiva obliga a escoger una opción que excluye la otra. Consulto a María Moliner y, efectivamente, ando por buen camino:

disyuntiva f. Situación en que existen solamente dos posibilidades por una de las cuales hay que decidirse.

De modo que había una mejor opción, pero lo importante es resaltar que aunque mi opción es un poco larga y pesada, al menos era correcta y mejor que lo encontrado en las fuentes impresas.

 

Epílogo: donde el traductor descubre que la opción ya estaba disponible en una traducción del libro de Mankiw publicado hace un par de años

Durante la escritura de esta entrada he comprobado con algo de sonrojo que hay una traducción del libro de Mankiw al castellano. En el índice se lee lo siguiente:

Primer principio: los individuos se enfrentan a disyuntivas

Uuurgghhh. De modo que di una larguísima vuelta para desenredar un problema que ya había resuelto la traductora del libro. Por tanto, mis respetos a Esther Rabasco, la traductora de Mankiw al español, por dar con la palabra justa y hacerlo mejor que muchos profesores de economía y autores de glosarios. Es casi un ritual quejarse de la calidad de las traducciones de la industria editorial, pero esta es una versión castellana que compraría con los ojos cerrados.

En todo caso, otra lección de “paranoia metódica” en el uso de diccionarios. Las fuentes impresas no son las muletas que utilizamos para andar sino más bien un buen punto de partida para un recorrido que tal vez nos llevará a un lugar bastante alejado de donde empezamos.

En este caso, el traductor inteligente y avispado simplemente habría averiguado primero si hay una traducción al español del libro en cuestión y se habría apoyado en el trabajo de la colega. Sí, todos los caminos conducen a Roma, pero algunos son más cortos y eficientes que otros.

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