El ministro de Fomento se dispara un balazo en el pie y sale de gira


El Ministerio de Fomento efectuó hace dos semanas un roadshow que recorrió el Reino Unido, Francia, Alemania, Holanda y Rusia. La gira estaba destinada a promover la propiedad inmobiliaria española como una opción de inversión atractiva pese a la incesante retahíla de titulares negativos sobre las economías periféricas. Lamentablemente, el mensaje fue recibido con frío escepticismo. El Financial Times comentó que el intento por restarle importancia a la magnitud de la cantidad de viviendas sin vender resultó poco creíble. Por su parte, los analistas de Barclays Capital cuestionaron la cifra de 700.00 viviendas sin vender citada por el ministro y la contrastaron con la estimación de 1,5 millones de RR de Acuña.

Resulta interesante desde el punto de vista forense echar un vistazo al material informativo en inglés que acompañó la gira del ministro y que está disponible online. Aunque no tengo ninguna opinión sobre la sustancia de la presentación, como traductor profesional opino que la presentación en PowerPoint está redactada en un inglés lamentable que con toda seguridad restó eficacia al mensaje de Blanco.

Aunque creo firmemente que un patriota debe hablar orgullosamente los idiomas extranjeros con el acento propio de su patria, la cuestión es distinta cuando se trata de escribir en otro idioma. La redacción de un documento

José Blanco

profesional en una lengua distinta a la propia exige el asesoramiento de un traductor profesional. No sé con certeza si el PowerPoint en cuestión es una traducción o una redacción en el inglés original, pero es de una calidad francamente bajísima.

Por supuesto, PowerPoint no se presta a la elocuencia de Martin Luther King. Dada su naturaleza visual, tiende hacia lo telegráfico. Pero incluso dentro del estilo punto-raya-punto-raya hay espacio para afinar la calidad del mensaje destinado a un público extranjero (o al menos para no sonar tarzánico).

Un traductor al inglés experimentado no se limita simplemente a lanzar palabras a la página sino que vierte la oración de un modo que suene a inglés. Veamos por ejemplo esta oración:

In the closing months of 2010, the Spanish economy came back on track for recovery, with a q-o-q GDP increase of 0.2%, that sums up for a y-o-y increase of 0.6 %.

Se trata de una mala traducción. El inglés es torpe y poco idiomático. “That sums up” se emplea como una traducción de la frase “lo que suma” o “lo que equivale a”. Pero hay mejores formas de expresar esto y que suenan a inglés, como por ejemplo: “…0.2%, for a total y-o-y increase of 0.6%”.

Un lector escéptico dirá que se trata de un cambio mínimo, pero le puedo asegurar que la disonancia cognitiva que crea el original es lo suficientemente grave como para predisponer al “cliente” al que se está tratando de vender una tesis de inversión. El estilo correcto es preciso para dar en el clavo.

Otros gazapos son más graves:

Spain has the biggest highway net in Europe and is the first European country and second in the world, behind China, in high speed railway line miles

“Highway net” es una traducción literal y errónea de “red de carreteras”. Pero la frase correcta es “highway network”. “Net” significa red, efectivamente, pero se refiere a las redes de los pescadores. El efecto es demoledor: el espectador simplemente dejará de prestar atención a un mensaje presentado de una forma tan inepta.

En una diapositiva posterior aparece lo siguiente:

Economic literature available estimates a range of overvaluation degree between 13% to 30%

La oración está muy mal redactada. Realmente dudo que alguno de los miembros del público del ministro haya comprendido esta oración. Este error me sugiere que, efectivamente, se trata de una traducción (y no una redacción original en inglés) porque la secuencia gramatical está calcada del español y no respeta el orden inglés: “La literatura económica disponible” debería ser “the available economic literature”. Por demás, “a range of overvaluation degree between 13% and 30%” es pura y simplemente macarrónico.

También hay errores de concordancia. El original afirma que “Housing prices have fallen over 15.4% from its maximum…” cuando debería ser “Housing prices have fallen… from their maximum”.

La siguiente oración también es torpe y agramatical. El PPT del Ministerio acota que: “Thus, comparatively, the degree of the adjustment in Spain is being harder than in other countries”. Pero un buen traductor habría hecho una sugerencia para mejorar el texto y facilitarle la tarea al lector o espectador: “Thus comparatively, the degree of adjustment in Spain has been steeper/tougher/harsher than in other countries”.

En resumen, una cámara de horrores en una veintena de diapositivas. Por supuesto, la mejor traducción del mundo no habría quintuplicado las ventas de viviendas vacías de un día para otro. Pero al menos dejaría en alto la imagen de la organización que hace la presentación, cosa que mucho me temo no sucedió en este caso, a juzgar por las reacciones del FT y Barclays.

Este es el discreto pero determinante aporte que puede hacer un traductor profesional. La calidad de sus traducciones no solo transmiten el significado de su texto sino que son parte integral de su imagen corporativa. Una traducción profesional hará que esta imagen brille con más fuerza y que su mensaje sea recibido con mucha mayor simpatía.

Salir a vender un mensaje de por sí difícil con una traducción mediocre, por el contrario, equivale a dispararse en el pie antes de un maratón.

Acerca de Miguel Llorens

Soy un traductor financiero autónomo especializado en documentos financieros, renta variable, renta fija e informes anuales. He trabajado como traductor de plantilla para Goldman Sachs, RGFT (ahora CLS Communications), H.B.O. y el Open Source Center. Para conocer más sobre mis servicios, visite traductor-financiero.com

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3 respuestas a El ministro de Fomento se dispara un balazo en el pie y sale de gira

  1. Normal que no cuele, con artículos como este en el Guardian, cualquiera consigue colocar tantas casas vacías a precios hiperhinchados. Si encima la redacción no da confianza…

    La pregunta es: ¿quién tradujo eso? ¿Una secretaria con inglés nivel alto? ¿O una traductora profesional a la que le encargaron una inversa y no supo decir que no?

    • Hay una tercera opción: el autor de la presentación hizo la traducción. Muchos economistas profesionales que hablan el inglés muy bien no son conscientes de sus limitaciones a la hora de redactarlo. Por supuesto, convencer a un economista o ministro de eso es un poco difícil.

  2. Carai, no se si reir o llorar… quin pais tu!

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